EL DORADO ES VENEZUELA
(Especial, Iberopress Reporters, Economía)
Pacto petrolero Washington-Caracas: El anuncio de Trump que sacude el tablero energético hemisférico
El presidente y mandatario estadounidense Donald Trump anunció un acuerdo energético calificado por su administración como el más trascendental en la historia de la industria petrolera internacional. El entendimiento contempla otorgar a entidades estadounidenses y operadoras privadas la gestión y acceso preferencial a más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas de crudo en territorio venezolano, cifra que equivale a cerca del 21-22% del total de los yacimientos certificados del país sudamericano.
Los ejes del acuerdo
Objetivo de Washington: Según la Casa Blanca, el pacto permitirá duplicar el respaldo estratégico de hidrocarburos de Estados Unidos, reponer la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR) a niveles operativos óptimos y presionar a la baja las cotizaciones domésticas de combustible.
Alcance e inversión en Venezuela: Delcy Rodríguez, al frente del Ejecutivo en Caracas, detalló que el convenio abarca el desarrollo de 17 campos de explotación estratégica. El esquema proyecta una inyección de capital privado estimada en 100.000 millones de dólares y una recaudación tributaria proyectada superior a los 209.000 millones de dólares a lo largo del ciclo del proyecto.
Estructura societaria: Fuentes vinculadas a la negociación señalan la creación de una empresa mixta con derechos de explotación a largo plazo, en la que la parte estadounidense mantendría un porcentaje mayoritario sobre la producción efectiva y prioridad de compra a costo preferencial.
Entre la oportunidad económica y el debate institucional
El anuncio ha desatado reacciones polarizadas en la comunidad financiera y política:
Desafíos técnicos y operativos: Analistas del sector de hidrocarburos coinciden en que la recuperación sustancial del bombeo venezolano —actualmente en torno a 1,2 millones de barriles diarios tras años de desinversión y deterioro técnico— tomará tiempo y demandará despliegues logísticos de alta complejidad para modernizar mejoradores y oleoductos.
Cuestionamientos legales y de soberanía: Sectores de la oposición venezolana, juristas y economistas internacionales han criticado la falta de transparencia en los términos contractuales y la legitimidad de comprometer reservas estratégicas sin la debida ratificación parlamentaria, mientras el oficialismo sostiene que el Estado retiene la titularidad soberana del recurso.
El pacto marca un viraje decisivo en la geopolítica energética del hemisferio occidental, redefiniendo las relaciones de poder y los flujos de crudo pesado hacia las refinerías del Golfo de México en un momento de alta volatilidad en los mercados globales de energía.