La tarde del 24 de junio de 2026, Venezuela fue golpeada por un "doblete" sísmico —dos movimientos telúricos de gran magnitud ocurridos con apenas segundos de diferencia—. El primero, registrado como un evento premonitor, alcanzó una magnitud de 7,2, seguido casi inmediatamente por un sismo principal de 7,5.
Estos movimientos tuvieron una profundidad superficial (el principal a unos 10 km), lo que amplificó la intensidad de la sacudida, alcanzando niveles violentos (grado IX en la escala de Mercalli) en las zonas cercanas. El evento, calificado como el más fuerte en el norte de Venezuela en los últimos 126 años, se sintió en gran parte del territorio nacional y en países vecinos como Colombia.
Impacto y daños
El terremoto causó una crisis humanitaria de gran escala:
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Víctimas: Las cifras oficiales han escalado con el paso de los días; para el 27 de junio, se contabilizaban 1.430 fallecidos y más de 3.300 heridos. Se estima que hay miles de personas desaparecidas bajo los escombros.
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Estructuras: El estado La Guaira fue catalogado como la zona más afectada, con colapso total de edificios y daños severos en edificaciones residenciales. En Caracas, urbanizaciones como Altamira y Los Palos Grandes sufrieron graves daños estructurales, incluido el desplome de edificios de gran altura.
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Patrimonio y servicios: La infraestructura crítica resultó severamente dañada, incluyendo grietas en vías principales (como la carretera de Morón en Carabobo) y daños en el patrimonio histórico, destacando afectaciones en la Ciudad Universitaria de Caracas.
Situación actual
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Estado de emergencia: El Gobierno declaró el estado de emergencia nacional, suspendiendo clases y el servicio del Metro de Caracas.
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Réplicas: Se han registrado múltiples réplicas desde el evento inicial, complicando las labores de búsqueda y rescate. El 27 de junio, un nuevo sismo de magnitud 5,5 volvió a encender las alarmas en la población.
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Respuesta: Equipos de rescate internacionales han llegado al país para apoyar en la búsqueda de supervivientes. La población ha organizado esfuerzos digitales de mapeo de daños y búsqueda de personas, aunque persisten reportes sobre restricciones de acceso a las zonas más golpeadas y denuncias sobre el manejo de la ayuda humanitaria.