La jornada de este jueves en el segundo Grand Slam de la temporada ha dejado a los aficionados con la boca abierta. En una exhibición de garra y resistencia física, el argentino Juan Manuel Cerúndolo protagonizó la gran hazaña del torneo al eliminar al número uno del mundo, Jannik Sinner, en un duelo que quedará marcado en los libros de historia de Roland Garros.
El partido, que se extendió por más de tres horas y media, comenzó bajo un dominio absoluto del italiano. Sinner parecía tener el control total, adjudicándose los dos primeros sets con una autoridad que no dejaba espacio a las dudas. Sin embargo, el destino tenía otros planes bajo el inclemente sol parisino. A partir del tercer set, las condiciones climáticas se convirtieron en un factor determinante; el calor extremo hizo mella en la resistencia del italiano, quien mostró claros signos de agotamiento y mareos al inicio de la cuarta manga.
Cerúndolo, lejos de amilanarse, capitalizó el momento. Con una estrategia de juego paciente y golpes precisos, el argentino comenzó a mover a un Sinner visiblemente disminuido por la fatiga. La remontada se consumó con una superioridad física aplastante: 3-6, 2-6, 7-5, 6-1 y 6-1. Al finalizar el encuentro, un Sinner totalmente exhausto apenas pudo saludar a la red, mientras que Cerúndolo celebraba con incredulidad el pase a la tercera ronda.
Este resultado no solo abre el cuadro masculino hacia una lucha mucho más cerrada por el título, sino que confirma, una vez más, que en la arcilla de París, el talento y la táctica a veces dependen de quién logra mantenerse en pie bajo la presión.